Friday, December 08, 2006

La comida japonesa Lite

De que estoy hablando...en el argot limeno es mas conocida como SUSHI. Si, es un atropello a la milenaria cultura ponja, lo se. Algo asi como encontrar que en Tokio la comida peruana se denomina PAPARELLENA. Se imaginan? Encontrar a toda una manada de japonesitas lite que se refieran a todo el conjunto de comida peruana, desde ceviche hasta lomo saltado, pasando por olluquitos y seco como "vamos a comer PAPARELLENA"?

Y es que en el Perú, y particularmente en Lima, del lado Este de Javier Prado somos así. A la comida japonesa se le denomina SUSHI, al diablo con lo demás. Y no solamente eso, sino que hoy en día el sushi resulta ser la creme de la creme de la comida posh de esta urbe sinsentido. Es decir, ninguna tia Lite puede jactarse de ser completamente Lite si no sabe usar los palitos apropiadamente. Y es que es una verguenza que te los tenga que amarrar el mozo, que ya tampoco se llama mozo....en fin.

Bueno, ayer cometí el error de proponer ir a comer comida japonesa...¨a comer queee?¨ SUSHI, perdón. Resulta que el sitio ´in´ de estos días es el EDO Sushi Bar (y si pensaban ir a Benihana olvídenlo, eso no está en Cosas hace siglos). Entonces entramos...

Banzai!!!!!! Eso no era un grito de guerra? Bueno, nos saludaron así, o al menos eso escuché yo. Tal vez era el mozo....itamaki, decapitando algun pescado que alegremente engulliríamos pronto.

Enseguida vino una camarera con un vestido que parecia de geisha a tomarnos el pedido. Esta parte es realmente divertida, porque toda la supuesta cultura de comida japonesa de las tías lite de Lima se hunde vergonzosamente cuando la primera pregunta: ¨ay...como se llaman esos rollitos con palta alrededor?¨ ¨avocado maki¨, responde el mozo que no puede contener por mucho más tiempo la risa. ¨Ay...sí esos son los que quiero¨.

Y con esto termino: Cuando nos vamos a dejar de cojudeces un poco en esta ciudad y aprender a llamar a las cosas por su nombre? O es que tal vez, solo tal vez, a la mitad de la gente que come SUSHI nisiquiera le gusta el SUSHI? Si es así, que mil palitos caigan sobre sus dedos de los pies y los hagan correr de regreso al chifa!

Buenas noches.

Wednesday, October 11, 2006

Lima Lite

Hoy tuve la tortuosa tarea de acompanar a mi viejita al supermercado en la noche a hacer las compras del mes, ya que en esta ciudad se ha vuelto muy peligroso que una mujer vaya por la calle sola a las ocho o nueve de la noche. Tal vez siempre lo fue. En fin, me encontre, o mejor dicho, se encontro ella, con toda una serie de viejas que me hicieron recordar algunos de los males de esta cultura de lima lite. En el fondo este post no es una critica, sino mas bien una satira, una burla sin censura hacia todas estas viejas sin gravedad en la cabeza.

Yo siempre pense que lo peor que podia hacer una persona era no decir lo que piensa. He cambiado de opinion. En realidad no es que ahora piense que la gente debe guardarse las ideas, es que con estas tias yo realmente no se si esas ideas existen. He comenzado a pensar que estan calladas porque cuando les cambias el tema de la dieta y el ultimo Cosas, se quedan en una especie de hibernacion de la que no pueden salir: algo asi como Windows cuando uno no usa la computadora por un buen rato.

Queda claro que cuando abren las bocotas de buzon reencauchado (gracias Sr. Max Alvarez), de ellas no sale mas que una marana de idioteces, entremezcladas con un spanglish que muchas veces es realmente malo, pero claro, es 'in'. En este sentido, y bajo la esperanza de lograr que lima lite no se expanda hasta abrumarnos a todos en un mundo de infinita estupidez, en una burbuja de jabon Dove, en un superloft en Key Biscayne o, en el peor de los casos, en una casa neobarroca al mejor estilo imported provinciano de San Borja; paso a detallar una serie de situaciones de las que recomiendo huir sin pensarlo dos veces...

PRIMERO: Si ves que una tia habla de costalete, es decir, no dice lo que quiere decir, sino que solo lo insinua o hace comentarios al respecto al mejor estilo de la cizana de lima, corre tio, estas demasiado cerca de la burbuja.

SEGUNDO: Si estas parado tomando tranquilamente tu whisky en una reu, y se te acerca un contingente de gordas a comentar sobre la ultima dieta de Atkins o las pastillitas del doctor Pum, primero revisa si tu mujer esta en el grupo. Si lo esta, procede a los tramites de divorcio, sino, toma al menos 5 metros de distancia del mencionado grupo y mira en direccion opuesta.

TERCERO: Si ves a una mujer en sus mid-40's, manejando una Hyundai Tucson, SSang Yong Rexton, Rav4, CR-V, Musso o Pathfinder, posiblemente es una impostora de Lima Lite, que quisiera en realidad una X5, asi que alejate, cambia de carril que si te logra hipnotizar llegaras inevitablemente a San Borja.

CUARTO: Si ves que el approach de una tia de las antes mencionadas es inevitable, por favor defiendete, empieza a conversar de algo interesante, que pueda colaborar a la creacion de cultura, de conocimiento. Esto definitivamente la ahuyentara ya que esos temas no aparecen en Cosas.

Por ultimo, nunca, pero NUNCA, converses con una tia que se maquilla para ir al gimnasio.

Tuesday, September 26, 2006

Irrelevante

Este es un post sobre el que espero no encontrar comentario alguno. Realmente me interesa un pepino la opinión de toda esta subespecie de críticos literarios de medio pelo que se ha generado con este tema de los blogs. Ahora resulta que cualquiera puede hacer un post a lo García Márquez y cualquier otro elogiarlo o basurearlo al buen estilo de Jaimito Bayly.

Al menos ellos lo hacen dentro del marco de la estúpida creencia de que realmente saben algo de literatura. Pero hay una especie aún peor: toda una cultura de sobones, rastras de la peor calaña de estos que comentan en el blog de otro simplemente para lograr que alguien se dé cuenta que existen, que son reales. Simplemente porque el fin último del ser humano en esta vida es mantenerse relevante.

Mantenerse relevante implica, pues, muchas cosas. Implica ser el dueño de la pelota en el fútbol seis del cole, cuando tienes diez años. El dueño del Nintendo a los 12 y del Playstation a los 14. Implica ser el primero de tus amigos en meterle “floro” a una flaca mayor que tu, y tener a la pareja de prom más linda. Implica, al fin y al cabo, terminar ebrio irremediable en el viaje de promoción y dar el discurso de graduación.

Así, a los veinticuatro tienes que tener el mejor trabajo de tu grupo de amigos, la tarjeta dorada y tres años más tarde irte a hacer un master en algún lugar que suene bien y cueste mucho, no importa si te enseñan algo o no. Podría seguir explicando que a los cuarenta tus hijos tienen que ser los más churros y tu esposa haber acumulado al menos 50,000 kilómetros de spinning, pero creo que mi punto es válido.

Y por qué queremos ser relevantes? Digo yo, que tiene de malo el promedio? Después de todo, el promedio de nosotros terminará siendo promedio pues sino el promedio no sería tal cosa.

Volviendo a lo de los críticos literarios: espero que si quieren comentar algo no sea algo promedio.

Thursday, June 22, 2006

Todas las abuelas tienen una biblia

Hoy estuve leyendo un post de una persona que hace mucho que conozco pero hace tiempo que no veo, y hablaba de la biblia que su abuela, y la mayoría de buenas abuelas en el mundo, tienen encima de su mesita de noche. Es que la imagen de la abuela típica es esa, y si tienen dudas, busquen la última tarjeta de Hallmark en el cajón de su escritorio.

Pero mi abuela no solo significa una biblia encima de una mesita, mi abuela es un caso, y por eso le dedico el primer post de muchos.

Mi abuela empezó su rol de abuela desde muy temprano: cuando mi vieja iba a trabajar al banco y mi papá estaba ocupado en la empresa durante todo el día, los abuelos (en ese tiempo eran dos...) me llevaban al nido en medio de un escándalo de lloriqueos y pucheros y con una paciencia infinita me convencían - un día a la vez - de quedarme con los otros niños de mi edad.

Un día me enseño a montar bicicleta junto a un rechoncho tío mío, con ciertos aires a candidato presidencial. Unos años más tarde me enseñó también a manejar por las calles de esta polvorienta urbe que no respeta el primer intento. Durante esos días medio lluviosos del 2000, en esa península sin nombre, cuyos pantanos se roban la memoria, fue cómplice de mis salidas a altas horas, con mis amigos en su carro. Fue cómplice de los días difíciles y de los cientos de sanguches de pavo de un Boston Market en Glades.

Fue mi abue quien me enseñó a sobrevivir, a cocinar arroz y a aprender a extrañar; a saber llorar con una sonrisa. Aprendí con ella a esperar sentado por una carta que llegó 15 días demasiado tarde. Aprendí también a armar rompecabezas en el estudio de mi casa para poder olvidar un poco al abuelo a quien vi por última vez sonreirme en un espejo.

En agosto era la abuela que traía las cometas, en julio la que preparaba sanguches de jamon, queso, tomate y lechuga para mis amigos en el depa de florida y un diciembre fue la abuela que me sacó del iceberg para llevarme a tomar sol al otro lado del Atlántico.

En fin, ahora mi abuela vive en el fin del mundo, entre florida e israel, y no quiere regresar. Tomó la opción respetable y dolorosa, y supongo que este es el último aletazo que le pide que regrese...

Mi próximo post tal vez sea más feliz...